MENSAJE A LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA.
NOS DUELE EL DOBLE RASERO.
Nuestros obispos no se interesaron ni defendieron a por un grupo de católicos que rezaban por la conversión de las almas y la salvación espiritual de España y del Mundo entero. Tampoco han querido recibirnos en audiencia. Incluso hemos sido difamados públicamente con su colaboración.
Pero el triunfo del Bien no vendrá de batallas mundanas sino de la oración perseverante y confiada al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María.

Palabras de J. Andrés Calderón a partir del minuto 28:15






